Todo comenzó con Flipper

1964. La serie de televisión Flipper cautivó a adultos y niños por igual. Nos mostraba a un delfín inteligente y simpático, amigo de dos niños, hijos de un guardacostas en -si mi memoria no me falla- Florida. Nos hizo admirar la inteligencia y valentía de los delfines. Nos hizo apreciar también lo amistosos que son con los humanos. Casi podíamos ver cómo el protagonista se comunicaba y cómo quería a los humanos, que por supuesto, lo amaban de vuelta.

En realidad Flipper no fue un delfín: fueron cinco. Y sí, eran inteligentes, simpáticos, sociables, amables. Unos animales tan bellos e inteligentes que nos pareció genial interactuar con ellos. Admirarlos. Amarlos. Demostrarle todo nuestro cariño y recibir cariño de vuelta. Pero como no todo es perfecto, a nadie se le ocurrió organizar safaris acuáticos para ir a ver a los delfines en su hábitat natural. Que no habría sido ni malo, porque se podría controlar la afluencia de gente y, la verdad, los delfines no son nada celosos ni egoístas con eso de compartir espacios.

Pero bueno, era más fácil cazarlos, capturarlos vivos, hacer un inmenso acuario (que en toda su inmensidad, no deja de ser una pequeña fracción del océano que tienen disponibles normalmente), y meterlos ahí. Visitarlos el fin de semana. Autoengañarnos con el típico “qué felices se ven”. Y me pregunto: ¿serías tú feliz viviendo así, a cambio de unos pescados a día, después de haber tenido todo el océano -y todos sus peces- para ti?

Ric O’Barry capturó, entrenó, cuidó y convivió con los 5 delfines que interpretaron a Flipper. Pasó 10 años en eso. Ganó mucho dinero. Y con todo eso ayudó a popularizar el concepto de los delfines como espectáculo. Los siguientes 35 años de su vida los ha pasado luchando contra la captura y matanza de delfines en varias partes del mundo.

El documental The Cove, cuenta esa historia. Pero sobre todo cuenta las historias de quienes no pueden hacerlo directamente: los delfines. También cuenta acerca de los peligros de consumir carne de delfin (altamente contaminada con Mercurio). Y finalmente nos cuenta acerca del irrespeto de los humanos al medio ambiente. A la naturaleza. A otros seres que son tan dueños del planeta como nosotros.

El documental ha recibido críticas. Lo han catalogado de poco objetivo. Y puede que así sea. Puede ser poco objetivo en algunas apreciaciones. Pero los hechos en si mismos son terribles.

Más información en Wikipedia acerca de la película y de la cacería de delfines en Taiji. El premio de la audiencia en el Sundance Festival de 2009 y el Oscar a Mejor Documental en el 2010 no son poca cosa.

También puedes ver el site oficial de la película, donde encontrarás información de como adquirirla en DVD o verla online.

 

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